El patio de Argantonio
El patio de Argantonio, guardián de tantas historias, atesora la memoria viva del colegio. Por él han pasado generaciones: quienes un día fueron alumnos y quienes, hoy, van trazando su propia huella. Es el tiempo del recreo y también el del esfuerzo; escenario de juegos, de clases de Educación Física y de tardes deportivas. El patio en la primera luz del día y en la última, cuando el sol se despide entre risas y pasos que regresan a casa. A la hora del comedor, bulle la vida, entre voces, carreras y sueños compartidos. Por él pasa la existencia cotidiana del colegio, con su algarabía y su alborozo, con su pulso incesante de infancia y juventud. Espacios de Argantonio: lugares donde el tiempo se detiene un instante, y cada rincón conserva el eco de lo vivido.
